1. Para mochilas grandes de más de 50 litros, al guardar tus pertenencias, coloca los objetos pesados que no se dañen con los golpes en la parte inferior. Una vez colocados, lo ideal es que la mochila se mantenga de pie por sí sola. Si llevas varios objetos pesados, distribúyelos uniformemente y cerca del cuerpo para que el centro de gravedad no se incline hacia atrás.
2. Practica con la mochila. Colócala a cierta altura, introduce los hombros en las correas, inclínate hacia adelante y ponte de pie sobre las piernas. Esta es la forma más cómoda. Si no tienes un lugar alto donde colocarla, levanta la mochila con ambas manos, apóyala sobre una rodilla, mira hacia las correas, sujétala con una mano, agarra la correa con la otra y gira rápidamente, de modo que un brazo entre en la correa y luego el otro.
3. Tras cargar la mochila, ajuste el cinturón de manera que la entrepierna soporte la mayor presión. Abroche la correa pectoral y ajústela para que la mochila no se mueva hacia atrás. Al caminar, tire del cinturón de ajuste entre la correa del hombro y la mochila con ambas manos e inclínese ligeramente hacia adelante para que el peso se concentre en la cintura y la entrepierna, evitando la compresión en la espalda. Esto le permitirá mover los brazos con mayor facilidad en caso de emergencia. Al atravesar rápidos y zonas escarpadas sin protección, afloje las correas de los hombros y abra los cinturones y la correa pectoral para poder separar la mochila rápidamente en caso de peligro.
Fecha de publicación: 22 de diciembre de 2022